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La noche no es la dueña absoluta.

La noche no es dueña absoluta del terror: Vivimos en un mundo en el que ver la luna llena nos lleva a pensar en sanguinarios lobos y no en el instante ideal para los enamorados, Si vemos un gato negro es la mala suerte, ¿pero has pensado en cómo ve un gato blanco a una gata negra en celo?, tal vez no, pero creo podría pensar que esa gata negra es su buena suerte, tal vez la ocasión que esperaba para aparearse.   Sin ir muy lejos, basta recordar el miedo que nos daba salir a la calle en tiempos de COVID, porque en la noche vivíamos la paz del toque de queda, a pesar del fatídico momento.   Que algún irresponsable estornudara cerca de ti sin tapabocas eran tan aterrador como pasar a pie por un cementerio a medianoche.   La noche no es dueña absoluta de la pasión:   Si, es verdad que, en las novelas, películas románticas y otro tipo de material mediático las pasiones románticas se desatan en la noche porque el nivel de intimidad, de privacidad es a...

Privilegios o derechos?

Hace unos días estaba viendo un video sobre unos de esos mensajes motivacionales en el que una señora hablaba sobre los privilegios. La señora explicaba que la mejor manera de entender los privilegios era la siguiente: Imaginar una Carrera de 40 kilómetros en la que algunos arrancan en el kilómetro 20, efectivamente arrancar en el kilómetro 20 a la misma hora es un privilegio, es lo que ella decía. La Real academia de la lengua española, RAE l, define privilegio como "Exención de una obligación o ventaja exclusiva o especial que goza alguien por concesión de un superior o por determinada circunstancia propia." Ahora, allí hay mucha tela que cortar, mucho que decir. El hecho de que alguien difunda un mensaje como ese no necesariamente quiere decir que esté de acuerdo con su punto de vista, sino que la persona podría querer iniciar la discusión, el debate en torno a ese mensaje, y es muy interesante: Pens...

"Cuídate mucho, nos veremos en el cielo!"

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Sigo insistiendo en que los niños no dejan de sorprender. Uno está consciente de que cada generación trae más sorpresas que la anterior. Nuestros padres seguro sorprendían a nuestros abuelos, nosotros a ellos y nuestros hijos a nosotros. Estoy consciente de que no debo catalogar a mi hijo como genio por las cosas que a veces hace o dice porque seguro que no es el único de los de su edad, aunque me sorprenda, pero si lo estimulo, celebro sus ocurrencias y le digo, una y otra vez, lo orgulloso que me siento. Sé que las generaciones que vienen después de el son cada vez más brillantes. Ayer en la mañana, mientras desayunamos, comenzó una conversación de la siguiente manera: - Papá, ya se que yo tengo en mi cuerpo parte del de mi mamá y el tuyo * Si?, le pregunté. - Claro, por ejemplo: Yo puedo. comer picante como lo comes tu a veces, pero me da los mismos malestares que siempre le dan a mi mamá. * Risas. - Es en serio!, me gusta como me tratas y voy a tratar a mi hijo igual. Bueno, no ...

Recordando el ser hijo, aprendiendo a ser padre

Recordando el ser hijo, aprendiendo a ser padre   Minutos antes de comenzar esta nota se me ha Partido un vaso, el problema jamás es el vaso que se quiebra, sino que el juego queda incompleto.   Cuando ocurren eventos como ese, antes de sentarme a escribir, mi mente se va casi que de manera obligatoria hacia un lugar donde encuentre la justificación del incidente desde una perspectiva acorde a lo que tenía en mente para escribir.   Si, la idea principal que traía estaba, como casi todos los años, relacionada a alguna frase u ocurrencia de mi unigénito, de 10 años.   Ayer paso todo el día grabando un nuevo video para su canal de YouTube: “Este es el que me va a dar la fama” me dijo. Le puso todo el amor posible, la dedicación. Una vez terminado me pidió ayuda para borrar una parte del video que no le gustó mucho. Debo decir que la edición le quedo perfecta (y no estoy exagerando porque es mi hijo), sin embargo, había usado unos stickers que no eran g...